« 1 (2) 3 4 5 ... 7 »
Actividades : Se estrenan en Extremadura los aclamados trabajos de Eduardo Chapero-Jackson
Enviado por remedios el 16/2/2010 19:41:12

A Contraluz, trilogía de cortometrajes del director, llega a Extremadura en un pase especial que tendrá lugar el próximo sábado 20 de febrero en el Centro Cultural Alcazaba de Mérida.
El director, Eduardo Chapero-Jackson, estará presente en la proyección y participará en un coloquio posterior.


La trilogía está formada por los multipremiados cortometrajes Contracuerpo, Alumbramiento y The End que se estrenaron, de forma conjunta, en salas comerciales el año pasado. Estos cortometrajes acumulan más de 200 premios en festivales de todo el mundo, entre ellos, el Premio UIP de Venecia, el Premio al Mejor Cortometraje del Festival Latino de Los Ángeles o el preciado Premio al Mejor Cortometraje Europeo de la EFA (Academia Europea de Cine).

Leer más... | 4818 bytes más
Actividades : PALMARÉS
Enviado por remedios el 6/12/2009 15:30:00

El documental de Jose Luis Peñafuerte LOS CAMINOS DE LA MEMORIA ha conseguido la valoración más alta por parte del público y por lo tanto el Premio a la Mejor Película en el IV Festival de Cine Inédito de Mérida que se desarrolla en la capital extremeña del 27 de Noviembre al 5 de Diciembre.

En Mérida es el público quien decide con sus votos la película ganadora, puntuando del 1 al 10 todas las propuestas de la Sección Oficial y obteniendo la media aritmética entre el total de puntos y el número de votos registrado.

Los resultados de la IV Edición del Festival de Cine Inédito de Mérida 2009 quedan de la siguiente forma:

1 - LOS CAMINOS DE LA MEMORIA de Jose Luis Peñafuerte (España-Bélgica)

114 Espectadores - 79 Votos - 669 Puntos – Valoración Media: 8.46

2 – EL ERIZO de Mona Achache (Francia)

252 Espectadores - 210 Votos – 1712 Puntos – Valoración Media: 8.12

3 – CINCO MINUTOS DE GLORIA de Oliver Hirschgiebel (Gran Bretaña – Irlanda)

144 Espectadores – 116 Votos – 913 Puntos – Valoración Media: 7.87

4 – LA CINTA BLANCA de Michael Haneke (Alemania – Austria)

272 Espectadores – 177 Votos – 1350 Puntos - Valoración Media: 7.62

5 – HONEYMOOONS de Goran Paskaljevic (Serbia-Albania)

186 Espectadores - 132 Votos – 955 Puntos - Valoración Media: 7.23

6 – LA ISLA INTERIOR de Félix Sabroso y Dunia Ayuso (España)

236 Espectadores – 211 Votos – 1517 Puntos - Valoración Media: 7.18

7 – LOURDES de Jessica Hausner (Francia)

141 Espectadores – 103 Votos – 669 Puntos – Valoración Media: 6.49

1345 espectadores han disfrutado de la Sección Oficial de este año, lo que arroja una media de asistencia de 192 personas por película, a los que habría que sumar los 196 asistentes a La Noche del Cine Extremeño, fuera de concurso. Cabe destacar que ha sido precisamente la película ganadora LOS CAMINOS DE LA MEMORIA la que menos espectadores tuvo, 144

La valoración media del conjunto de películas de la Sección Oficial arroja un 7.57, superando así por muy poco el 7.56 alcanzado en la pasada edición.

El Jurado Joven ha otorgado por mayoría su Premio de la Juventud a la película EL ERIZO de Mona Achache, concediendo asimismo una mención especial a CINCO MINUTOS DE GLORIA de Oliver Hirschgiebel. Es la primera vez desde que el Jurado Joven se instauró en el Festival que la película premiada por los jóvenes no coincide con la favorita del Público.


La IV Edición del Festival de Cine Inédito de Mérida cerró sus puertas la noche del sábado 5 con la Gala de Clausura que se celebró en el Centro Cultural Alcazaba a partir de las 20:30 horas, una gala presentada por los humoristas locales Apretacroquetas que contó con la participación de la Asociación Solidaridad Africana de Extremadura, el Dúo Clásico Evelirio, Laura, Thriller Live y Xirina (danza oriental contemporánea). En el transcurso de la misma se otorgaron los Premios Miradas 2009 que este año han recaído en Manuel Sánchez, Manuel Ávila, la empresa de cines Navia y la empresa de producción y distribución de cortometrajes extremeña Agencia Freak. También pudieron verse los cuatro cortometrajes que en el marco de un taller de cine bajo la supervisión de Santiago Zannou, director de El Truco del Manco, han realizado diversos estudiantes de realización audiovisual locales. La entrada a dicha gala fue gratuita.







Actividades : Cinco apuntes de un sueño que crece
Enviado por remedios el 6/12/2009 15:20:00

CINCO APUNTES DE UN SUEÑO QUE CRECE

La IV Edición del Festival de Cine Inédito de Mérida echó el telón el pasado sábado con dos datos muy alentadores: tanto el número de espectadores como la valoración media de las películas de la Sección Oficial se han incrementado. Son dos datos que de por sí invitan al optimismo, pero hay bastantes más. Sirvan estos cinco apuntes para hacerse una somera idea:

1. LOS CAMINOS DE LA MEMORIA. Llegó de puntillas al último día del Festival, culminando ese viaje por Europa y sus conflictos. Muchos ya estaban de puente y de hecho, fue la película menos vista de la Sección Oficial. Pero todos los que la vieron tuvieron ocasión de estremecerse y emocionarse con un documental imprescindible para recordar nuestra Historia reciente y asumirla como parte de nosotros mismos. Ese viaje por la represión del Franquismo y el exilio, esa llamada a la dignidad y la reparación moral, ni debía ni podía ser ignorada. Y respondieron valorándola con un 8,46, lo que la convirtió en la película ganadora del IV Festival ¿Sorpresa? Solo relativa, como bien saben los que la vieron. Una apuesta personal que sin duda ha salido bien en una Sección Oficial en la que soy consciente que se ha echado en falta algo más de comedia para suavizar la dureza de algunas propuestas. Pero la valoración media conjunta, un 7,57, no deja lugar a dudas: Mérida ha disfrutado a fondo del buen cine.

2. LOS CHICOS DE ZANNOU. El director de El Truco del Manco vino a Mérida para impartir un taller de cine a varios alumnos de realización audiovisual. Y fue una experiencia de lo más intenso: un día para presentar ideas, otro para reducirlas a cuatro y formar los grupos de trabajo, un tercero para pulir el guión y preparar la producción, un cuarto para rodar los cortos y el quinto, editar y post-producción. De ahí han surgido no solo cuatro piezas estupendas que todos pudieron disfrutar donde debían, en la pantalla grande durante la Gala de Clausura, sino también una experiencia vital que no olvidarán: la pasión de Santiago Zannou por su trabajo es contagiosa y han sabido aprovecharla. Para el Festival empezar a poner en marcha este tipo de actividades paralelas es otra forma de crecer. Y no hay mejor forma que invertir en gente joven, con talento y hambre de contar sus historias.

3. EL FUTURO PRESENTE. A todos los que despotrican de forma tan gratuita como continua sobre la juventud actual me gustaría que hubieran tenido la experiencia de ver al Jurado Joven debatir sobre todas las películas del Festival antes de otorgar su Premio a El Erizo y una Mención Especial a Cinco Minutos de Gloria. Diez jóvenes alrededor de una mesa intercambiando emociones, ideas, pensamientos, sugerencias, defendiendo con pasión sus favoritas, entresacando de entre las diversas propuestas hasta los detalles más insignificantes. Todos los años me reúno con ellos, modero y sobre todo, escucho lo que tienen que decir. Y todos los años acabo por quitarme el sombrero ante ellos. Además, hay pocas cosas más hermosas en este Festival que ver a quinientos niños abarrotar una sala para ver joyas como Ponyo en el Acantilado. O debatir con Zannou tras El Truco del Manco. O salir conmocionados del final de El Niño del Pijama de Rayas. Todo es parte de lo mismo: son nuestro futuro, pero también nuestro presente. Y estamos ahí con ellos.

4. MIRADAS. Cada edición, la Gala de Clausura representa la oportunidad de ofrecer un espacio para la diversión, la música, el entretenimiento. Es además el sitio idóneo donde homenajear a nuestros premios Miradas, gente que nos ha dedicado toda una vida y merece tener su labor reconocida, como Manolo Ávila, Manolo Sánchez o la familia Navia. Locos maravillosos como la Agencia Freek que han convertido su apuesta por el cortometraje en su forma de vida. Nos sentimos tan orgullosos de ellos que otorgarles nuestros Miradas es solo una pequeña muestra de agradecimiento.

5. EL FACTOR HUMANO. Este Festival sale adelante por la gente que colabora desinteresadamente en él. Ángel Briz y un servidor podemos ser la parte más visible, pero hay muchos otros sin cuyo trabajo este sueño no sería posible año tras año. Ellos saben quienes son. Saben que están en el corazón de este Festival. Y en el mío. Gracias.

David Garrido Bazán
Director de Programación del Festival de Cine Inédito de Mérida

Actividades : IV Edición del Festival
Enviado por remedios el 23/11/2009 17:10:00







El Rincón de Alex : EL GALLINERO DEL MARIA LUISA
Enviado por ccforum el 23/11/2009 16:50:00


Alejandro Pachón


Desde luego que el Cine Alcazaba era el más señorial, el más grande y el mejor decorado. El Trajano era el más confortable, sobre todo los días de diario que ponían programas dobles. Recuerdo uno que ví en el año 1963 o 64, un lunes al salir del colegio y como algo muy especial, ya que era totalmente inhabitual ir al cine un día de clase. Probablemente era mi cumpleaños solitario (entonces no había Burgers) y además se trataba de dos clásicos en reposición: “San Francisco”, con Clark Gable y Jeannette Mac Donald y “Las minas del rey Salomón”, con Stewart Granger y Deborah Kerr. Aunque entonces no se decía “con” sino “por”. “Hatari” era “por” John Wayne.

Y el cine donde se puso “Hatari” más veces fue el Liceo. El Liceo, además de ser más pequeño o más bien menos largo que los demás y precisamente por eso, tenía una peculiaridad : las películas en Cinemascope se veían más pequeñas que las de formato cuadrado. Sería que el objetivo que utilizaban era para una distancia más larga y entonces quedaba el cuadro con el “frame” en negro arriba y abajo. Pero ese era el cine de “Hatari” y de “Ben Hur”. El cine de los estrenos de la empresa Navia.

Si la película era de éxito, se repetía en el Maria Luisa, probablemente la misma copia con horarios distintos, en plan Cinema Paradiso, con Falete corriendo con las latas bajo el brazo.

El Maria Luisa era otra cosa. Era más nuestro cine de batalla, al que íbamos los amigos a ver, sobre todo y por encima de todo, a Jerry Lewis. Nos daba igual que fuera la época con Dean Martín, en la que había algún número musical que despertaba las iras del respetable o la casi muda y vanguardista de “Un espía en Hollywood” o “El botones”.

Lewis era nuestro actor surrealista, nuestro icono gestual y verbal, la metáfora del humor hipertrofiado como único acto de rebelión en aquel mundo gris oscuro de principios de los sesenta. En el otro extremo genérico teníamos el otro tipo de cine favorito: el de aventuras medievales como “Coraza negra”, “Los caballeros del rey Arturo” o “Taras Bulba” (bueno, esta es ya de la Edad Moderna, pero entonces nos daba igual mientras hubiera caballos y espadas)

Y donde había que ver estas películas era en el gallinero del Maria Luisa, con un suelo de madera y unas butacas del mismo material más que aptas para la percusión salvaje coreando la llegada de los arqueros del rey, el beso de Tony Curtis a Janet Leigh o el destrozo de televisores de una tienda por parte de Jerry.

El gallinero estaba separado del abismo que daba al patio de butacas mediante una artesanal y diáfana verja de hierro forjado que permitía que cayeran hacia abajo todo tipo de productos sólidos y líquidos.
Era un gallinero sin escondites, sin barandillas que ocultaran alguna butaca, sin recovecos. Las filas de asientos estaban allí diáfanas, llenas de estudiantes cafres como nosotros que buscábamos ávidamente la fila próxima a la barandilla para poner en ella los abrigos y la bufanda.

Pero previamente había que franquear la larga cola para acceder a la taquilla. Una cola que hubiera sido caótica e incontrolable de no ser por la presencia de la autoridad impuesta por el Cabo Rayo. Don Diego Rayo, cabo de la Policía Armada y que también era nuestro profesor de gimnasia en los Salesianos. O sea que era una autoridad por partida doble, más amable con nosotros cuando ejercía como policía que como profesor.

Tras la organizada cola, el acceso a la sala subiendo un pórtico con escaleras. Ese era el sitio donde ponían las carteleras, aquellos fotocromos llenos de agujeros en las esquinas, testigos de su paso por innumerables salas.

Dichas carteleras se quedaban allí cuando se cerraba el cine, aisladas del exterior por una de esas verjas correderas. Pobre obstáculo para la avidez coleccionista de alguno de nosotros, que hacíamos lo mismo que Truffaut en “La noche americana” : tirar del soporte hacia la verja con la ayuda de un paraguas y coger los fotocromos.

El Maria Luisa ha muerto y resucitado varias veces. En él recuerdo una memorable actuación con el grupo “pop” que teníamos entonces, “Los Senadores”. En él también y ya en plena era del vídeo, en uno de sus múltiples ocasos, vi por primera vez “Apocalypse Now”. La última película que vi en el Maria Luisa (que a veces se ha llamado Cine Navia, lo que induce a confundirlo con la Terraza Navia de verano), fue “Michael Collins”, acompañado de mi madre. Creo que también fue uno de sus momentos de cierre.

Espero volver algún día al Maria Luisa, me da igual sólo o acompañado. Incluso me da igual la película, aunque preferiría que fuera de Jerry Lewis.


« 1 (2) 3 4 5 ... 7 »