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El decano del cartel de cine
Vivió el esplendor de las carteleras de cine en Mérida y durante más de tres décadas sus obras pudieron verse en el cine Liceo de la calle Santa Eulalia. Manuel Carbajo fue el publicista decano de la ciudad. Aunque nació en Mirandilla en 1917, enseguida se trasladó a Mérida, donde trabajó como factor de circulación de RENFE, una labor que compaginó con su gran afición que fue el dibujo y, sobre todo, el cartel de cine, al que dedicaba todo su tiempo de ocio. Cuando finalmente la empresa Navia le confía la realización de la cartelería de las películas que estrena en Mérida, Carbajo abandona su trabajo ferroviario y se dedica a su nuevo cometido, tras fundar Publicidad Argos en 1948. Su afición al dibujo se convierte en trabajo, que compagina como profesor en la Escuela de Arte en la calle Muza con Marquesa de Pinares.
Una vez consolidado el trabajo, los viernes de los últimos treinta años los dedica a crear los carteles de las películas que se estrenan el fin de semana. Su hijo Alfonso (que nos cuenta para esta revista los recuerdos de su padre) le ayuda en la confección de los carteles, algo que también hace uno de sus empleados Joaquín Barrasa, uno de los premios MIRADAS que entregará este año el cine club Forum. Una distinción que Manuel Carbajo se merece pero que, por desgracia, no podrá recibir al no estar ya entre nosotros.
Muchas de sus obras se conservan hoy gracias a que Manuel las fotografió y su hijo, que nos muestra varios álbumes de fotos en blanco y negro de los carteles, las cuida y custodia con desvelo hasta hoy. Y es que los carteles (de ocho por cuatro metros) desaparecían con la película, ya que se hacían con pintura plástica que se lavaba con agua cuando la película terminaba su exhibición, por lo que hoy no se conserva ninguno. Un local en la calle Travesía de Parejo, otro en la calle Almendralejo y el propio pasillo del piso superior del Teatro-Cine María Luisa, hicieron las veces de taller de sus obras. Aquí en el crudo invierno había que calentar la pintura con un infiernillo y mezclarla con cola de piel de caballo -que vendía la Droguería Martínez- para que no se cortase. Este trabajo lo completaba con la realización de las carteleras, que podrían verse en la puerta de entrada del Liceo. Manuel Carbajo se encargaba de hacer las letras de madera que pinchaba siempre que la programación lo requería.
En 1973, una trombosis que afectó precisamente a su lado diestro le apartó del trabajo, y desde entonces se dedicó a apoyar al equipo de fútbol de la ciudad, viajando como aficionado y, en la época de Francisco Álvarez Benito, como directivo. El que fue pionero y maestro de la cartelería de cine, falleció a los 77 años, el 18 de abril de 1994. Por este motivo, Manuel Carbajo no ha podido recibir el premio MIRADAS que otorga el cine club Forum todos los años, pero sirva este reportaje como reconocimiento a todo su trabajo. |
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| Última actualización el Martes, 22 de Noviembre de 2011 19:52 |
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Esta actividad la completa con la realización de la publicidad de las casas comerciales, que se anuncian en diapositivas en los entreactos de las proyecciones. Trabajos que realiza a plumilla y tinta china y que tiene que mandar a Palma de Mallorca a diapositivar. Y es a través de aquí como termina por llevar la publicidad de las grandes empresas de la ciudad de la época, creando las marcas de los comercios más importantes de la época como Galerías de las Heras, El Barato, Los Leones, Aragoneses, La Campana…
Cuando Manuel recibía el affiche de la película a estrenar, se ponía manos a la obra, pero si el original no le gustaba, su imaginación y maestría hacían el resto. Nos comenta Alfonso que Antonio Molina le dijo cuando vio el cartel de la película que protagonizaba, La hija de Juan, que nunca había visto un dibujo de su cara tan perfecto como el que le hizo Manuel Carbajo. Uno de sus artistas favoritos para pintar, por sus facciones, era Gary Cooper.
Rafael Bonilla Carrasco fue jefe de cabina del cine Alcazaba y formó a otros profesionales de la exhibición
En los últimos años de su vida no siempre estaba en la cabina del cine, pero supervisaba el desarrollo de cada sesión de proyección desde la última fila a un lado de la puerta.
